viernes, 23 de noviembre de 2012

Adiós.

Dije un adiós casi como si supiera lo que iba a pasar,
y no sabía nada. Supongo que la intuición, como siempre, no me falló.
Un adiós es para mi una forma de despedirse de alguien pero no temporalmente,
sino que casi para siempre. En este caso así será, porque hoy alguien no va a volver a
ver a su familia. La muerte está por ahí siempre, merodeando y buscando alguna "debilidad"
corporea o mental, pero cuando pasa de una forma algo cercana te hace replanteártelo todo,
te hace poner en la piel de esa familia que no ha podido despedirse de un ser querido.
Piensas en todas las cosas que no dices cada día y lo mal que podrías sentirte si jamás
pronunciaras algunas palabras que son más complejas de decir. Que deberíamos vivir más al
día y no dejar tantas cosas para mañana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario