
Resulta que si miras sin prestar demasiada atención estos pequeños ojos,podrás saber lo que ni la unión de mis labios y mi cerebro pueden decir...y así tal vez puedas explicarme qué es lo que quiero,dónde se encuentra el amor y con qué sentimos.Porque resulta que ya no lo recuerdo o que no me lo enseñaron bien...si es que realmente tuve que aprenderlo.Ya no recuerdo donde están los límites del amor.¿Es esto un juego? Pues jugemos,eso sí,yo no seré la que pierda...
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