sábado, 22 de enero de 2011

Nadie.



-Si supiéramos realmente lo que queremos no estaríamos teniendo está conversación.
-Ya lo sé.
-¿Por qué me haces esto?¿Por qué me buscas si sólo quieres jugar conmigo?
-No,no estoy jugando.Sólo pasa que...tengo miedo.
-¿A qué?
-Miedo a que vuelvas a entrar por esa puerta y vuelvas a salir de la misma forma que la última vez.Rápido y sin darme ni un sólo beso de despedida.Por eso juego contigo,porque me has hecho daño y parece que no puedo olvidarlo.Pero,por otra parte...no puedo dejar de estar atado a ti.No puedo hacer como si no estuvieras,porque estas.Siempre has estado.En mi,en el aire,en el último sorbo de té,en el lugar donde nacimos.No puedo dejar de recordar algo que llevo dentro pero a la vez,me cuesta ponerte las cosas fáciles.Está vez,te toca a ti dar el paso.


Hay personas en nuestra vida a las cuales pensamos que no debemos darle tanta importancia,y aún así se la damos.Supongo que algo debe significar.Aunque aún no sé del todo que es lo que significa.